domingo, 2 de febrero de 2014

1- "Si queremos de verdad frenar la epidemia de Obesidad Infantil..."



Empiezo ahora este blog sobre Nutrición y Endocrinología infantil (o pediátrica) y lo primero sería explicar el porqué lo hago. Sencillo (… o no tanto). Porque moralmente siento que no me queda más remedio, que es algo que debo y necesito hacer, tras que tantos conocidos y amigos al escucharme hablar del tema me digan, “tendrías que explicar todo esto en un blog”… y eso es algo que me han dicho mucho últimamente, tanto al terminar una conferencia como al finiquitar una tertulia de bar… También será, espero, como una catarsis que me sirva para ordenar mis ideas y en la que recopilar referencias bibliográficas de todo tipo, a la que dirigir a mis seguidores (creo que en este mundo de blogs y bloggers lo llaman así). Pero ya veo que no va a ser fácil. Después de todo, sería mucho más fácil hablar de alguna de mis aficiones como el cine o la cocina o el cómic que de algo a lo que ya dedico 8 h de cada día de mi vida en el trabajo… sería cuando menos más divertido y relajante. De hecho, llevó ya casi 17 años de experiencia profesional como médico especialista en el ámbito hospitalario, - porque esa cifra suman los 4 años que pasé formándome como pediatra en el Hospital Infantil La Fe de Valencia y los casi 13 años que llevo como endocrinólogo infantil en el Hospital General Universitario de Elche -, dedicado especialmente a la nutrición infantil y a sus consecuencias endocrinológicas.
Nutrición y sus consecuencias; suena lapidario. Lo cierto es que algo debemos estar haciendo lapidariamente mal para tener unos resultados tan desastrosos; España es ahora, tras Malta y Gales, junto a Grecia e Italia la nación con más obesidad infantil de Europa (casi un 20% de los niños españoles tienen sobrepeso cuando en los años 80 segun el estudio Paidos lo tenían sólo un 6%)… y… ¡Maldición¡ Ni siquiera sabemos cómo lo hemos logrado !! 






La cosa es más grave si tenemos en cuenta que en tasas de obesidad en adultos estamos como la media europea aproximadamente… es decir, alimentamos peor a nuestros hijos, pese a ser lo que más queremos en el mundo, que a nosotros mismos!!! Doy fe de ello, pues ya tengo tres hijas y sé lo que llega a quererse a un hijo/a… y los riesgos de confundir querer y consentir tampoco me son ajenos. Uno no adivina lo duro que es decir que no y lo agotador de poner límites al ser que mas quieres cuando te empiezas a plantear esto de la paternidad… uno cuando se imagina siendo padre (antes de serlo) no se imagina riñendo y diciendo “no” a su futuro hijo… por mucho que sea por su bien (cuando, en el mejor de los casos, llegamos a tener claro que es por su bien).
           
En fin, prometo pasión (incluso algo de humor en la medida de lo posible) en el modo de transmitir la información que iré poniendo en este blog; escribiré mi verdad (ya anticipo que sólo la mía, pues “la verdad” a secas no la conozco), aquello en lo que en materia de nutrición saludable creo y lo que practico con quienes más quiero, mi familia… nunca recomendaría a un paciente mío hacer algo que no hiciera yo mismo o que hiciera con sus hijos algo que yo no hago con los míos propios (en fin, cosas de mi educación judeocristiana, supongo)… otra cosa es que yo esté equivocado, pero eso lo juzgareis vosotros mismos… siempre que primero estéis informados para ello. Espero que este blog sirva también para eso, para aprender… y sobre todo y primero que nada para desaprender.

            Próxima entrada… “Desaprendiendo de nuestra historia reciente en materia de nutrición infantil… porque algo debemos estar haciendo muy mal”

2 comentarios:

  1. Aunque temo que es predicar en el desierto, poco a poco convenceremos a mas. Animo.

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  2. Aunque parece que últimamente el desierto empieza a llenarse algo... más que ánimo vamos a necesitar "fuerza y honor" como decían en una famosa película estrenada hace unos años...

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